EL VIENTO QUE CRUZÓ TELLERDA El nuevo libro de relatos “viento” de José María Morales Berbegal refleja un abundante cosmos de situaciones, personajes y ambientes con un rico escenario geográfico y abarcando un arco temporal de amplio espectro. La fluidez del discurso en todos ellos resulta gratificante para el lector de relatos cortos, ávido de emociones intensas a sorbos rápidos. De esta forma, la aparente normalidad con la que se inician todos ellos va creciendo en intensidad y es , al final, como si de un aldabonazo se tratara, cuando se produce el desenlace que en todos ellos produce un impactante efecto. Así como en Tellerda el autor mostraba un estilo conjuntado acorde con el tipo de relato que iba desgranando y que se alimentaban por un hilo conductor, la población de Tellerda, en este nuevo trabajo, al haber desaparecido ese vínculo formal, crece su capacidad para mostrar y demostrar que tiene un fuerte dominio de la difícil técnica narrativa, cultivando con igual soltura los más variados géneros (drama, negro, terror, aventuras, humor, ...). De todos los relatos, el que particularmente de manera más significativa me ha sorprendido y que he releído en numerosas ocasiones, es el que se refiere a las figuras geométricas que mantienen un dialogo surrealista, resultando la originalidad de la idea una sorpresa gratamente acogida por el lector, sin desdeñar la ironía de las intensas relaciones aparentemente normales que a duras pernas mantienen los personajes, destacando el humor brillante que caracteriza su autor. A poco nos saben estos veintitrés relatos de “Viento”, y por ello, ansiosos nos encontramos de que se publique su primer novela que según ha manifestado en numerosas ocasiones su autor ya está en máquinas. J. M. Pérez |